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Día del Libro Infantil y Juvenil: ¿Por qué es importante incentivar la lectura en los más pequeños?

Los libros son un pilar fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de las personas.

Lunes 01 de Abril, 2019
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Día del Libro Infantil y Juvenil: ¿Por qué es importante incentivar la lectura en los más pequeños?
(Foto: iStock)
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Este 2 de abril se celebra el Día del Libro Infantil y Juvenil, fecha que busca incentivar la educación a través del fomento y promoción de la lectura de textos culturales, científicos, históricos, entre otros, desde temprana edad.

Esta fecha de celebración coincide con la fecha de nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, autor de más de 150 cuentos infantiles, quien es considerado uno de los más grandes escritores de la literatura del mundo.

La situación en nuestro país no es la idónea, referente a la lectura. Una encuesta nacional realizada por el Instituto de Opinión Pública (IOP) de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) en 2016, que incluía información sobre libros y hábitos de lectura de la población peruana, reveló que solo el 15.5% de los encuestados lee de forma cotidiana, una cifra que resulta preocupante.

Porque los libros son un pilar fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de las personas, por ello, embarcarse en la lectura desde la infancia no solo proporciona placer, sino que aporta una gran herencia cultural, científica y literaria, que nos acerca a nuevos e interesantes universos.

La importancia de adquirir este hábito desde edades tempranas se basa en sus beneficios a la hora de estudiar, adquirir conocimientos y la posibilidad de que los niños y las niñas experimenten sensaciones y sentimientos con los que disfruten, maduren y aprendan, rían y sueñen.

Entre los beneficios que brinda el hábito de la lectura a los más pequeños tenemos:

1. La adquisición de vocabulario

Conforme crecen los niños comienzan a explorar el lenguaje. Por ello, la lectura les ayuda a establecer asociaciones y entender los rudimentos del lenguaje.

Y es que en la etapa escolar, especialmente cuando aprenden a leer, no solo descubren nuevas palabras y enriquecen su vocabulario, sino que comienzan a comprender mejor las cosas. Es por este motivo que es de suma importancia apoyar el proceso de lectura y guiarlo adecuadamente, tanto en el aula como en el hogar.

2. Mejora la expresión

La lectura contribuye significativamente a mejorar la expresión de los niños y niñas. Es decir, cuantas más palabras aprendan, mejor conseguirán expresarse con su entorno social, escolar y familiar.

3. Desarrolla la imaginación y creatividad

Los libros contienen gran información que les permite a los más pequeños potenciar su capacidad de imaginación y creatividad, a través de la ficción los pueden transportar a otros lugares, recreando en sus mente los personajes y escenarios más sorprendentes. Lo interesante de este proceso cognitivo es que ellos volverán a la realidad mediante juego de roles o practicando el dibujo, lo cual será clave para su formación intelectual.

4. Mejora la comprensión lectora

Un niño que ha sido acostumbrado a leer con regularidad, tanto lo que le mandan a leer en la escuela como textos recreativos, no tendrá muchas dificultades a la hora de aprender. Por este motivo, es primordial trabajar en ella desde el hogar, con lecturas complementarias y actividades a fines para despertar la curiosidad por distintos temas, hacer preguntas, intentar responderlas, procesar la información y comprender mejor las cosas.

5. Menos problemas de concentración

Un buen hábito de lectura ayuda a los niños a desarrollar su concentración. A través de personajes se puede lograr captar el interés, es así que se verá motivado a centrar su atención para saber más de la historia que estén leyendo.
Es posible que en un niño, especial los más pequeños, se distraiga fácilmente, pero poco a poco centrará su atención en solo objeto, la lectura.

6. Desarrollo de la personalidad

Ayuda a formar la personalidad de los niños ya que, a través de ella, descubren parte de lo que les gusta y qué no, con qué se sienten más identificados, qué les llama la atención y muchos otros aspectos.

7. Ejercita el cerebro

Se establecen conexiones y se mejora la memoria y el entendimiento, e incluso si el texto no tiene una gran complejidad, el cerebro trabaja.

8. Más empatía

Los niños que leen desde temprana edad tienden a ser más empáticos, en general. Esto no solo se debe a que las historias les ayudan a entender mejor las emociones, sino que aprenden a ponerse en el lugar de otros y a intentar saber qué les pasa y por qué.

Ahora bien, para motivar la lectura en los niños, hay ciertas acciones que pueden realizar tanto padres como maestros:

- Practica la lectura con tus hijos o alumnos, por lo menos, media hora.
- Toma un tiempo para leerles un cuento. Por ejemplo, antes de ir a dormir, en caso de los padres.
- Da un buen ejemplo para que el niño, al imitarte, consiga desarrollar su propio hábito de lectura.
- Después de una lectura recreativa, haz una pequeña sesión de preguntas. ¿Qué hicieron los personajes?, ¿cómo lo lograron?, ¿qué hizo falta para llegar al final?, etcétera.
- Conversa con tus hijos acerca de lo que han aprendido de la lectura del día. Y si tienen dudas respecto a algún término, anímales a saciar su curiosidad con el diccionario y a contrastar la información contigo.
- Trata de ofrecerle lecturas varias, acorde a su edad, pero sin limitarlo. Ofrecerle a un niño solo lecturas infantiles podría interferir en su evolución como lector.

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